Festival de Mar del Plata: Drinking Buddies, un enredo amoroso


a

Lo que arranca como una amable película indie sobre dos parejas felices se convierte en otra cosa, en un muestrario de miradas y momentos incómodos. Drinking Buddies se coloca siempre al borde del lugar común, sin caer definitivamente en él. Kate, interpretada por la hermosa Olivia Wilde, trabaja en una cervecería. Su novio, Chris, es un productor de música, envuelto en un mundo de libros y bandas al cual Kate apenas puede acceder. Lo intenta, y Chris le abre la puerta, pero el esfuerzo es en vano. Es un continente lejano, que contribuye a la mística de Chris, pero que no tiene nada que ver con ella. Luke, colega y compinche de Kate en la cervecería, podría ser su alma gemela, pero él también está involucrado con otra persona, con Jill, una chica simpática y algo nerd que, a pesar de su buena predisposición, no logra integrar el grupo cervecero de su novio. Un fin de semana, Luke, Jill y Kate visitan la casa de campo de Chris, y las coordenadas sentimentales se confunden y entrecruzan.

Este esquema básico le permite al director y guionista Joe Swanberg articular distintas expresiones del deseo y del amor frustrado. Incluso cuando parece inevitable, no siempre se consuma la infidelidad, y cuando finalmente ocurre el beso anhelado, el desenlace tampoco es el esperado. Lo que importa, en este film, no son los celos ni la pasión sexual. Swanberg enfatiza, en cambio, los instantes de incertidumbre, los pasos en falso, los gestos dubitativos, los segundos en los que se juega el futuro, en los que, de repente, el presente exige decisiones que determinarán el rumbo de los próximos años, cuando las palabras, tan disponibles anteriormente, se vuelven esquivas. En este sentido, es encomendable la actuación de Anna Kendrick como Jill. Se podrían escribir varios libros ensayísticos sobre cada una de sus muecas. Es cierto que, a veces, tiende a interpretar variaciones de un mismo personaje, en películas como Up in the Air y 50/50. Será un poco más insensible o un poco más simpática, pero siempre es inteligente, ingenua y reprimida. De todos modos, es la actriz ideal para Drinking Buddies, que se nutre de caracterizaciones sutiles. En su rostro compiten perspectivas opuestas, como si ella habitara varios planos emocionales a la vez, trazando líneas de fuga hacia destinos contrapuestos, eligiendo su camino entre rizas forzadas y frases abortadas.

– Guido Pellegrini

Twitter: @beaucine

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s