Cine: El hobbit, un inevitable viaje inesperado


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Antes que nada, debo confesar que ver El hobbit en el formato HFR – o sea, a 48 fotogramas por segundo (fps) – es todo un lujo, especialmente por lo que esta tecnología significa para todas las futuras generaciones de películas en 3D que le seguirán. Por un lado, el HFR me hizo ver otro nivel de imagen y, además, aunque los objetos no se te vengan encima, el detalle de las escenas es simplemente soberbio. Una vez más, estamos ante una avance que agrega más realismo a lo que vemos en la pantalla. El hobbit es el manjar visual por excelencia hoy en día, así como en su momento lo fue Avatar.

Ahora, comparemos un poco la película y el libro original, para poder analizar el proceso de adaptación. Así como digo que el nuevo formato es exquisito, también debo admitir que Peter Jackson repitió la hazaña que deslumbró al mundo hace 10 años, cuando trajo al cine la trilogía de El señor de los anillos (ESDLA). En aquel caso, Jackson también revolucionó al universo cinematográfico con nuevas ideas de producción y efectos especiales. Sobre esta trilogía, debo advertir dos cosas: de las 3 películas, la más fiel al libro es la primera y, sin embargo, es la que menos gustó; y además, ESDLA es una aventura épica, donde todos los conflictos están magnificados, mientras que El hobbit es una aventura simple y llana, enfocada en el personaje principal, Bilbo Baggins. Esta última está narrada de una forma aparentemente infantiloide, aunque, a medida que progresa el libro, la escritura empieza a madurar (sin dejar de ser infantil). A mi entender, Bilbo – el hobbit del título– sufre una maduración a lo largo del relato y el lenguaje de Tolkien – autor tanto de El hobbit como de ESDLA – acompaña este cambio interno. Por eso, la inocencia que mucha gente interpreta como infantiloide para mí tiene otro sentido.

Además, El hobbit sería el libro que el mismo Bilbo escribe durante los eventos de ESDLA, algo que también influye en la forma en que el primero está narrado, ya que la aventura que cuenta concluye con una de las primeras escaramuzas en la fase final de la Guerra del Anillo, que es el tema central de ESDLA. Sin embargo, si bien ambos libros tienen un nexo más que obvio, también son obras independientes. Es decir, por un lado tenemos una batalla épica entre las fuerzas del bien y el mal, mientras que por otro lado tenemos una aventura más íntima, que aunque se relaciona con los grandes conflictos de ESDLA a través de la presencia de un objeto importantísimo (el Anillo Único), este mismo todavía no tiene un rol tan crucial.

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El hobbit, en su versión de bolsillo, es un libro de 309 páginas, de las cuales 109 abarcan la primera parte de la película de Jackson. La extensión de la obra original de Tolkien no alcanza para rellenar tres películas de 3 horas, por lo que Jackson y sus guionistas también decidieron inspirarse en tres fuentes adicionales: el cuarto libro de ESDLA, los “apéndices”, que le dan al relato un tono más épico y refuerzan la relación de El hobbit con la trama de El señor de los anillos; los eventos y personajes que fueron omitidos en las películas anteriores de Jackson; y, finalmente, los eventos que no se contaron directamente en la novela original, al mejor estilo de Juego de tronos (donde la serie televisiva llenó muchos de los baches que dejaron las novelas)

Es interesante cómo Jackson maneja a sus personajes, para que la historia pierda algo de su cariz infantil. Más allá de las partes cómicas del film, todo parece indicar que se tratará de un relato de venganza y revancha. Aunque estos elementos están en el libro, no son las motivaciones principales que inspiran a los enanos a reclamar su reino perdido (en la novela, los enanos, más que recuperar su reino, quieren rescatar el tesoro que les arrebató un dragón invasor). Además, Jackson representa a Thorin, el líder de los enanos, como una suerte de Aragorn, el futuro rey de ESDLA. Los demás cambios en los personajes no me convencen y parecerán forzados para quienes leyeron el libro, aunque no creo que el espectador que no esté familiarizado con la obra original note dónde están las diferencias. Tengo que admitir que, aunque la película tiene sus momentos pesados y aburridos, está bastante bien articulada. Incluso, la incorporación del némesis de Thorin (el orco Azog, que tiene una mención mínima en el libro) es bastante útil. Las primeras 109 páginas de El hobbit no tienen tanta acción, por lo que este personaje mantiene el ritmo y la tensión en la película.

Así como hay muchas modificaciones que le dan dinamismo al film, también podemos disfrutar de actores como Martin Freeman, cuya interpretación de Bilbo Baggins (Bolsón, en español) supera todas las expectativas. Por otro lado, a lo largo de la cinta, podemos conocer la personalidad de los enanos, de los hobbits y de la política de Tierra Media, especialmente la antipatía entre los enanos y los elfos.

También son bienvenidos los elementos agregados para la película, como el concilio secreto en Rivendel, la aparición de Radagast el Pardo (en el libro, se menciona que es el primo del mago Gandalf) y otros guiños que no están en el texto original y que hasta pueden parecer agarrados de los pelos, pero que le dan velocidad a la cinta y llenan los espacios vacíos que dejó el relato de Tolkien.

El final de la película estuvo bastante bien elegido, aunque me hubiera gustado escuchar una conversación que, en el libro, sucede luego de la pelea final y que tiene cierta importancia para los eventos que probablemente aparezcan en la tercera película. De todos modos, me animo a predecir que la segunda película mostrará los sucesos completos del bosque negro y la primera mitad de lo ocurrido en la montaña solitaria.

Aquí detengo mi análisis de El hobbit, hasta que se estrene la segunda parte y me pueda descargar de la misma manera y tirar mucha más data sobre la saga, ya que, para ese entonces, casi todos nuestros lectores habrán visto la primera parte de la trilogía de Jackson y las páginas correspondientes de Tolkien.

De paso, les dejo un especial de 13 minutos. Antes de apretar “play”, les advierto que hay spoilers:

<a rel=”author” href=”https://plus.google.com/107005891006004217533“>Maximiliano R. Esposito</a>

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