Sagas & Series: Firefly, diez años no es nada


En este blog, no sólo recomendamos series actuales sino también otras más viejas, de Estados Unidos y del mundo, que no son menos disfrutables por ser de años pasados.

Pongámonos a tono. Hace poco más de diez años, Joss Whedon (luego director de Los vengadores) venía de dos éxitos seguidos en la televisión: Buffy, la casavampiros y Angel. Ambas la rompieron en la pantalla chica y por eso la productora FOX le dio a Whedon la vía libre para realizar un proyecto más ambicioso. Esta libertad, al final, le terminó jugando en contra al creador…

Firefly se ambienta en 2517. Según va el argumento, la humanidad colonizó el espacio y se extendió más allá de la vía láctea. La Alianza –una fusión de Estados Unidos y China– mantiene un total dominio sobre los planetas centrales. En este contexto, un grupo de fugitivos a bordo de una nave modelo Firefly (que son buques de transporte, de peso mediano, versátiles y de multiuso) traslada contrabando, otros fugitivos y cualquier otra carga ilegal hacia los planetas fronterizos, evitando, en el camino, tanto a los Reavers –una estirpe de caníbales ex humanos– y a la propia Alianza.

Si este resumen parece prometedor, cuando uno ve los capítulos en sí, se da cuenta que la trama está acompañada por otros enormes aciertos. Uno de ellos es la estética del show. Los planetas centrales son grandes urbes, donde una sola ciudad domina todo un mundo. En cambio, los planetas fronterizos muestran un claro look de western, con muchos espacios verdes, valles, montañas y caballos. A estos detalles topográficos, hay que agregarle el vestuario, que mezcla kimonos y peinados orientales con ropa occidental y botas texanas. En fin, un mix de cultura china y yanqui.

Pero lo más atractivo de Firefly es lo bien conformado que está el grupo de protagonistas. El capitán Malcolm y su segundo al mando Zoe son ex combatientes del bando perdedor de una guerra civil de la cual la Alianza salió victoriosa. Junto a ellos viaja Wash, esposo de Zoe y piloto de la nave, quien sufre varios problemas mentales. Además, y como en todo grupo, aparece el típico personaje que “dispara dos veces antes de preguntar”, en este caso Jayne, un mercenario bastante difícil de tratar. Completan el elenco Inara, mitad prostituta occidental y mitad geisha japonesa, y la bella mecánica Kaylee, que tiene una historia de amor con el Dr. Simon, el más reciente miembro del grupo y hermano de la esquizofrénica y violenta River. Junto a ellos, aunque con menos protagonismo, aparece el reverendo Book.

Si bien el armado del grupo puede parecer un cliché, la verdad es que cada personaje está tan bien trabajado y actuado que cobra una vida fuera del estereotipo que presupone. Un claro ejemplo de ello es el capitán Malcolm, inspirado en Han Solo pero con matices propios.

Por alguna extraña razón, la serie resultó ser un fracaso total de audiencia, lo que desembocó en su cancelación. Ni siquiera se emitió el capítulo final por televisión, aunque éste luego fue rescatado y subido al Internet, donde pudieron verlo los pocos (pero fieles) seguidores.

Lo que fue aun más raro fue que, tras cancelarse la serie, legiones de fans en todo el mundo aparecieron con banderas y gritos para pedir más capítulos. Fue entonces cuando Joss Whedon, que no es ni lento ni tonto, pero que, sobre todas las cosas, respeta a los seguidores incondicionales de su show, decidió hacer una película para cerrar el argumento de Firefly.

Tres años después, vio la luz el film Serenity, cuyo título es también el nombre de la nave espacial en la que viajan los protagonistas.

Con el paso de los años, Firefly se convirtió en una serie de culto. Si bien su destino parece raro, es más normal de lo que parece. Algo parecido sucedió con la genial Freaks & Geeks, una tira con mucho potencial que, sin embargo, fracasó inexplicablemente. En mi opinión, Firefly fue víctima del momento en el que fue estrenada. Si hubiera salido en 2012, el show hubiera sido un éxito total y hubieran llovido las temporadas y continuaciones…

A diez años de su aparición y muerte, desde esta humilde página le rendimos homenaje a una propuesta fresca que no fue entendida en su tiempo, pero que, luego de una década, sólo incrementó su número de fans, al punto de que todavía estamos hablando de ella.

¡Saludos desde Jaynetown!

— Jorge Marchisio

http://acanosecoje.blogspot.com.ar

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s