Nuestro adiós a Leonardo Favio


Lamentamos, desde Fanboy Cave, el fallecimiento de Leonardo Favio, quizás el mayor nombre que dio el cine nacional.

Aunque empezó como actor en la década del 50, sus logros más trascendentales fueron como director. Su debut detrás de la cámara fue con Crónica de un niño solo, un film que, como dice el protagonista de la novela de Tomás Eloy Martínez, El cantor de tango, no tiene nada que envidiarle a Los 400 golpes de Francois Truffaut. Incluso, la película de Favio parece más moderna, con un manejo del tiempo y del espacio que presagia, con varias década de anticipación, lo mejor del “cine contemplativo contemporáneo” (según el término popularizado por el blog Unspoken Cinema).

Esta estética se reforzaría a lo largo de los 60s y culminaría en El dependiente, con su atmósfera agobiante de hastío y tranquilidad provinciana, donde el patio interno de una casona, envuelta en impenetrables sombras nocturnas, parece detener a sus propietarios en el tiempo. Salvando las distancias culturales, el film recuerda a los suburbios del estadounidense David Lynch, sus mundos escondidos y siniestros detrás de fachadas agradables en barrios ordinarios. Obviamente, el contexto es diferente en cada caso –la casona en El dependiente no tiene nada que ver con las casas de madera y jardincitos frontales en Blue Velvet– pero se podrían establecer varios puntos de contacto, intuyo.

En los 70s, Favio dio un giro estético desopilante y arremetió con un cine supuestamente más popular. El resultado fue Nazareno Cruz y el lobo, una delirante fantasía con un despliegue visual excepcional. Algunos recursos estilísticos pueden provocarnos carcajadas desde nuestro siglo veintiuno, pero incluso estas torpezas operan dentro la lógica enloquecida y onírica de la película. Es una cinta que busca constantemente nuevas ideas expresivas y que por lo tanto conserva buena parte de su vitalidad. Juan Moreira, personalmente, me gustó menos, y la considero un tropiezo en la filmografía de Favio.

Durante el Proceso, el director –abiertamente peronista– se vio obligado a abandonar el país. Regresó recién en 1987 y emprendió, en los años siguientes, la realización de dos obras nacidas de sus convicciones políticas: Gatica, el mono y el extenso documental Perón, sinfonía de un sentimiento.

Su última obra, estrenada en 2008, fue un remake de su clásico El romance del Aniceto y la Francisca, titulado simplemente Aniceto. Con Hernán Piquín en el rol que consagró Federico Luppi en 1967, Favio elaboró una versión en ballet de la película original y la filmó en la teatralidad de un estudio. De alguna manera, fue un bello cierre a su carrera. Aniceto, al regresar al tema del film anterior, funciona como un súmmum del arte del cineasta: el artificio como herramienta poética, los movimientos de los personajes como un baile pasional, los primeros planos de los actores como encuadres/momentos dislocados de cualquier geografía o espacio-tiempo, todos estos elementos son explícitos en Aniceto, pero ya aparecían, implícitos, en los geniales films de los 60s.

Con estas breves palabras, obviamente insuficientes, nos despedimos de un grande…

Estreno: Cosmópolis


Esta semana, se estrena la última película del canadiense David Cronenberg, sobre un libro del autor estadounidense Don DeLillo. Desde que empezó su gira por diversos festivales internacionales en mayo de este año, cuando debutó en Cannes, el film cosechó tantos fanáticos como detractores, y este jueves el público general podrá participar del debate.

Cosmópolis plantea muchas de las preocupaciones actuales sobre la economía y el rumbo del capitalismo moderno. Trata sobre un millonario involucrado en especulaciones riesgosas, quien atraviesa Manhattan en su limusina en dirección al local de su peluquero favorito y quien, en el camino, se encuentra con varios personajes hasta finalmente desembocar en una crisis emocional y existencial.

Robert Pattinson, el galán de Crepúsculo, actúa en el rol del joven millonario, secundado por estrellas internacionales de la talla de Juliette Binoche, Mathieu Amalric, Samantha Morton y Paul Giamatti.

El guión del film, presumiblemente, es celosamente fiel al texto original de DeLillo, un escritor que lleva décadas narrando la eterna levedad del ser moderno, las distintas formas en que nuestro mundo mediatizado se convierte en una irrealidad compartida, poblada por una sociedad igualmente irreal. O quizás, todo lo contrario, una realidad exacerbada, una nueva dimensión sensorial. Desde la familia tipo de White Noise hasta la epopéyica crónica estadounidense de Underworld, DeLillo entiende mejor que nadie cómo nuestros medios nos transforman en jeroglíficos analógicos o digitales, vagando por la bidimensionalidad de una pantalla, una foto o un asesinato televisado.

Cine & Tec: El Stop Motion


Con el estreno de Frankenweenie, realizada con la técnica de stop motion, el director Tim Burton vuelve a utilizar esta técnica en una de sus películas. En este informe comentaré de que se trata esta técnica y como se utilizó en esta cinta.

Los orígenes: El stop motion,  es una técnica de animación que consiste en aparentar el movimiento de objetos estáticos por medio de una serie de imágenes fijas sucesivas. Sus inicios en el cine los podemos encontrar a través del español Segundo de Chomón, quien recurrió a esta técnica en películas como La Casa Encantada (1906) y El Hotel Eléctrico (1908).

En el año 1912 el cineasta ruso Ladislaw Starewicz,  tuvo la original idea al realizar la película La Venganza del Camarógrafo, usando insectos reales para narrar la historia de una familia de escarabajos.

Otro destacado pionero en esta técnica fue Willis O Brien, quien animó a King Kong en 1933. Discípulo de él, Ray Harryhausen, no se cansaría de usar la lección de su ‘maestro’ para innumerables criaturas en películas como La isla misteriosa, 1961 o Jasón y los Argonautas, 1963.

En 1979 la compañía Industrial Light & Magic aplicó una variante al stop motion inventando el go motion para la película Star Wars Episodio V: El imperio Contraataca. El go-motion consiste en que al modelo u objeto al que se estaba animando se le aplicaba un movimiento mientras se lo estaba fotografiando. De este modo se obtenía en el fotograma una distorsión por movimiento (motion blur)

Un uso destacado del stop motion que les valió un par de Oscars lo podemos encontrar en los trabajos de Aardman Animations: Wallace and Gromit y Chicken Run.

La técnica del stop motion: En general se denomina animaciones de stop motion a las que no entran en la categoría de dibujo animado, ni en la de animación por ordenador; esto es, que no fueron dibujadas ni pintadas, sino que fueron creadas tomando imágenes de la realidad. Así pues, el stop motion se utiliza para producir movimientos animados de cualquier objeto, tanto rígido como maleable. Como los juguetes, bloques de construcción, muñecos articulados o personajes creados con plastilina, manipulando el muñeco con las propias manos, así como trabajando con otros materiales (plastilina,arcilla, arena, recortes de papel, tizas sobre suelos y muros…) de manera progresiva, hacia adelante, sin posibilidad alguna de retroceso.

Podríamos distinguir dos grandes variantes de animación en stop motion: la denominada claymation que es realizada con plastilina o cualquier otro material maleable y la realizada con objetos rígidos.

La animación realizada con material maleable (claymation): Existen dos variantes al usar este material uno es que las figuras se vayan transformando durante el proceso de animación (estilo libre) y la otra es que los personajes mantengan una figura consistente durante el transcurso de la animación esto lo podemos ver en los trabajos de la productora Aardman Animations. En este caso se fabrica un esqueleto articulado que se forra con la plastilina o arcilla permitiendo mover la figura, manteniendo la estructura desde principio a fin.

La animación realizada con objetos rígidos: Al trabajar con este material también podemos encontrar dos variantes. Una es cuando se utilizan personajes con rostros rígidos (parecidos a las marionetas) y articulaciones construidas generalmente con una armadura articulada interna como en el caso de El extraño mundo de Jack, 1993. La otra forma es cuando se utilizan objetos no articulados, generando movimientos mas toscos.

La técnica pixilación: Es una variante en la técnica del stop motion en la que los objetos animados son personas y objetos comunes (no modelos ni maquetas), Estos objetos son fotografiados repetidas veces, y desplazados ligeramente entre cada fotografía, Norman Mclaren fue pionero de esta técnica, empleada en su famoso corto animado Neighbours. Esta ténica también es ampliamente utilizada en videoclips.

Una variación más del stop motion consiste en realizar animaciones con material gráfico estático, como fotos o recortes de prensa (en su totalidad o en partes). Un ejemplo de esta técnica sería el corto ganador de un Oscar en 1973 Frank Film’s, de Frank Morris

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Tim Burton y el stop motion: Burton utilizó dicha técnica en su primer cortometraje para la compañía Walt Disney titulado Vincent (1982). Su siguiente proyecto Frankenweenie, lo hizo pensando en un largometraje con la misma técnica, pero debido a restricciones en el presupuesto, realizó un cortometraje de acción real, que se estrenó en 1984. Cabe destacar también que a principios de los noventa Tim Burton participó como productor de El extraño mundo de Jack, película basada en sus creaciones artísticas y dirigida por Henry Selick. Su tercera película con esta técnica fue  El cadáver de la novia 2005.

La realización de Frankenweenie: Para este film los animadores debieron detenerse y posicionar los personajes y cada objeto 24 veces para obtener un segundo de filmación . En promedio, un animador podía crear solamente cinco segundos de animación por semana. Terminar el filme les tomó dos años y requirió de las habilidades de 33 animadores, que en su mayoría trabajaron individualmente. Por otro lado, se contó con mas de 200 personajes. Hubo 18 ejemplares de Víctor y 15 de Sparky.

A continuación un extracto de declaraciones de Tim Burton:

“Lo que lo hace diferente de una película de acción real es que todo ocurre muy, muy lentamente. En la acción real uno debe tomar decisiones rápidas todo el tiempo; en stop-motion puede tomar un par de días, o hasta un par de semanas realizar una toma, dependiendo de su complejidad.

Podemos decir que una semana típica de un animador de stop motion empezaba con la asignación de una toma, cada uno de ellos era responsable de todos los personajes de esa toma. Una vez que revisaba la tarea, debía hacer un ensayo o repaso con el director de animación. Ese proceso ayudaba a decidir el movimiento de la cámara, la iluminación y dónde se colocarían los accesorios de la escena. Al día siguiente, el animador tenía tiempo para realizar un ensayo más adecuado, donde podría cerciorarse de los detalles de la actuación y el tiempo.

Gran parte de la investigación y preparación de la película fue para la animación de los dos perros, Sparky y Perséfone. El director de animación, Trey Thomas, junto con su equipo realizaron investigaciones acerca de cómo se mueven los perros, una tarea que incluyó una visita a la exposición Windsor Dog Show, donde pudieron grabar a los perros en acción. Además tuvieron la visita de un bull terrier al estudio y pudieron representar con él algunas escenas de la acción de Sparky, grabándola desde diferentes ángulos.

El animador también pasaba cierto tiempo tensando esa marioneta, lo que implica apretar los tornillos en las extremidades y las articulaciones, con el fin de encontrar lo que funcionaba mejor . Todas las marionetas tenían diferentes niveles de articulación, algunos animadores deseaban una absoluta precisión, por ello empleaban ajustes más apretados; otros preferían un toque suave y para ello buscaban un tensado más flojo. Víctor era el muñeco humano más complejo y el mecanismo de su cabeza contenía no sólo las palas de los labios y la frente, sino también un complicado sistema de llaves allen que permitía que el animador moviera sus mejillas y su mandíbula muy de a poco. Esto le concedió las más sutiles y variadas posibilidades de actuación a este personaje. Otros muñecos, como Elsa Van Helsing y su tío, el Sr. Burgemeister, tenían mucho menos tiempo en la pantalla y no era necesario exhibir la gama de emociones que Víctor requería, por lo tanto los animadores pudieron representar lo que precisaban de ellos sólo utilizando palancas para los labios y las cejas. Sparky también era un muñeco increíblemente complicado. Poseía más de 300 articulaciones en su cuerpo y, debido a la delgadez de sus patas, a menudo necesitaba ser apoyado con un equipo especial para que los animadores pudieran moverlo de manera realista.

Las voces se agregaron al movimiento mediante el uso de herramientas de planeación llamadas hojas de rodaje o dope sheets. que contenían cada fotograma con su diálogo correspondiente. Así, por ejemplo, cuando el personaje decía: “Por favor, siéntate”, el animador notaba que, tan pronto como el personaje finalizaba esta línea, hacía un gesto hacia una silla y luego el otro personaje tomaba asiento. Las hojas de rodaje ayudan a los animadores a organizar sus pensamientos, especialmente cuando hay múltiples personajes en una misma toma y la acción de cada uno de ellos debe ser rastreada, incluso si el personaje sólo parpadea.

El director de animación, Trey Thomas estuvo activamente involucrado. Cada día visitaba el set y ayudaba a los animadores cuando aparecía un desafío. El reto fue lograr que los muñecos se emocionaran y actuaran de manera creíble”.