Viñetas Argentinas en el Cine (parte 2)



Segunda época: Alguien que anda por ahí

De aquí en más, y hasta entrado el nuevo siglo, el cine argentino sufre una merma importante en su producción, y pierde la continuidad y homogeneidad que había alcanzado en años anteriores. Por este motivo, no es raro encontrar menos adaptaciones de historietas en el cine, aun cuando se vivían períodos interesantes en el noveno arte, como ser toda la etapa de la Editorial Frontera de Héctor Oesterheld, a fines de los ’50, o, ya más adelante, el surgimiento de revistas como Skorpio en los ’70, y Fierro en los ’80. Veamos qué es lo que encontramos por ahí.

Lindor Covas, el Cimarrón (1963). Dirigida por Carlos Cores, basada en la tira de Walter Ciocca

Con casi tres décadas de publicación ininterrumpida, Lindor Covas, el Cimarrón es una de las tiras para diarios no humorísticas más longevas del mundo. Cuenta la historia de un desertor del ejército unitario, a mediados del siglo XIX, que escapa de la justicia y se transforma en un gaucho errante. Dirigida y protagonizada por Carlos Cores, y con argumento original del propio Ciocca, la película se divide en tres segmentos, en donde este gaucho corajudo se mide contra su viejo enemigo, el Bicho Moro; contra la cruel indiada, para rescatar del cautiverio a Pichi-Pilú; y contra la Justicia, que lo persigue por desertor.

Las Aventuras de Hijitus (1973). Basado en el personaje de Manuel García Ferré.

Manuel García Ferré desembarca en Argentina proveniente de su Almería natal con apenas 17 jóvenes años. En 1952 consigue publicar su primera historieta en la revista Billiken: “Pi-Pío”. A la par desarrolla una ascendente carrera como animador, que se inicia con una serie de cortometrajes publicitarios protagonizados por el pequeño Anteojito y su tío Antifaz. El éxito de estos personajes es tal que impulsa a García Ferré a fundar su propia revista. Así nace, en 1964, Anteojito, hogar de las nuevas creaciones del dibujante y de infinidad de notables historietas de reconocidos artistas locales. Su carrera cinematográfica comienza en 1972, con el film Mil intentos y un invento, nuevamente protagonizado por la dupla de Anteojito y Antifaz. Este sería el puntapié inicial de una serie de películas que se coronaría con éxitos como Petete y Trapito, Ico, el caballito valiente y Manuelita, entre otras. Su última producción es Soledad y Larguirucho, de reciente estreno en salas nacionales.

Pero sin dudas, su trabajo más recordado es la serie televisiva Las aventuras de Hijitus, emitida por primera vez en 1967 y compuesta en total por 75 cortos. El largometraje que aquí consignamos consta de  la unión de tres de estos episodios. El origen de Hijitus se encuentra en las páginas de “Pi-Pío” y difiere en gran medida de su versión televisiva. Se trata de un niño prodigio que habla en un latín un tanto extraño, y se descubre último descendiente de la “Dinastía de los Itus” y “requetataraniento del Faraón Amenenbhitus MCLIX V-8”. Luego de esta breve aparición en las viñetas el personaje vuelve renovado para la TV, transformado en un pequeño vagabundo que obtiene superpoderes luego de utilizar su sombrero mágico. Junto a su perro Pichichus, y sus amigos Oaky, Larguirucho y el Comisario, defiende a la ciudad de Trulalá de las trapisondas del nefasto Profesor Neurus.

La película se exhibió en los cines argentinos en 1973, y más tarde se reeditó en video bajo el título Festival de Hijitus.

Beto Nervio contra el Poder de las Tinieblas (1978). Dirigida por Miguel Bejo, basada en la historieta creada por Mirco Repetto y Emilio Cortinas.

Creado originalmente para la revista Patoruzito, Vito Nervio es un detective argentino que, por su gran capacidad, es enviado a resolver misterios en lugares exóticos como Egipto, Medio Oriente o el Ártico. La historieta cobra popularidad cuando, varios años después, toman la posta Leonardo Wadel en los guiones y un joven Alberto Breccia en los dibujos.

La película –que cambió el nombre del personaje por razones de copyright- es una producción de bajo presupuesto que no llegó a tener estreno comercial en salas. La historia, que incluye textos del prestigioso escritor y cineasta Edgardo Cozarinsky, muestra al personaje de historieta contratado para resolver un caso en el mundo real.

Mafalda, la Película (1981). Dirigida por Carlos Márquez, basada en la tira de Quino.

Aquí se da un caso similar al que comentábamos con Hijitus. El largo de Mafalda estrenado en cines no es otra cosa sino el rejunte de los cortos animados emitidos en televisión a principios de los ‘70, producidos por Daniel Mallo. Al igual que con los cortos, esta película no tuvo mucha repercusión, más que nada por la desacertada elección del elenco vocal y por tratarse de simples adaptaciones de las tiras diarias, con lo cual uno ya podía adivinar el remate de antemano. “No quise meterme en el guión ni nada” cuenta Quino. “Dije: acá está la tira, háganla cómo les parezca. Aquello fue el gran fracaso. Aparte que hicieron una Mafalda en un mundo edulcorado, rosadito, la escuela bonita… La gente en aquella ocasión dijo: ‘Pero cómo, esa voz no es la de Mafalda’. Claro, cada uno tiene la voz de Mafalda dentro de sí”.

Yor, the Hunter from the Future (1983). Dirigida por Antonio Margheriti, basada en la historieta de Eugenio Zapiettro (bajo el seudónimo de Diego Navarro) y Juan Zanotto.

Esta película es un caso singular: es la única producción extranjera (mejor dicho, co-producción, ya que está realizada entre Italia, Francia y Turquía) inspirada en una historieta de autores argentinos, Henga, aparecida en la revista Skorpio. Cuenta la historia del cavernícola del título, rey de los pueblos del mar, que se lanza a la búsqueda de las tierras cálidas, acompañado de su mujer Ka-laa, y el viejo sabio Pang. En el camino se topará con peligrosas bestias prehistóricas y seductoras mujeres que provocarán los celos de su amada.

La publicación de esta historieta en la versión italiana de Skorpio, y el gran reconocimiento que se granjea Zanotto (italiano de nacimiento) entre sus lectores, fueron los que llevaron a la realización de este largometraje.

La Clínica del Dr. Cureta (1987). Dirigida por Alberto Fischerman, basada en la historieta creada por Meiji y Ceo

Uno de los grandes éxitos de la revista Hum®, de principios de los ’80, La Clínica… relata las maquiavélicas estrategias del Dr. Cureta –un médico completamente cínico, corrupto y ventajero- para hacer dinero, sin preocuparse por la salud de sus pacientes. Siempre con Meiji en los guiones, la mayor parte de los episodios fueron dibujados por Ceo, reemplazado en algunas ocasiones por Rep y Toul.

En el filme, Cureta (Gianni Lunadei) se las ve contra el incorruptible inspector Bonfanti (Juan Manuel Tenuta), quien intenta llevarlo preso por las incontables irregularidades que encuentra en su clínica. Ante la imposibilidad de basar el argumento central en alguna de las historietas –son todas historias autoconclusivas- el director eligió crear una trama original (la de Cureta contra Bonfanti), e ir mechando en el medio distintas situaciones humorísticas con los médicos y los pacientes del hospital. Cuenta la leyenda que, durante la pre-producción del filme, hubo un impasse porque se había agotado el presupuesto. Como último recurso, el productor (Víctor Bo) apostó sus últimos billetes a la lotería… ¡y ganó! Así fue como la película pudo terminarse.

Las Puertitas del Sr. López (1988). Dirigida por Alberto Fischerman, basada en la historieta de Carlos Trillo y Horacio Altuna

Entusiasmado por el éxito de La Clínica… Bo y Fischerman reinciden con la adaptación de una historieta, en este caso Las Puertitas del Sr. López, creación de Trillo y Altuna publicada a fines de los ’70 en El Péndulo, y luego en Superhum®, hasta 1982. López es un oficinista gris, aburrido y sin futuro, harto de su trabajo y de los rigores de su mujer, que cada tanto atraviesa una puerta (generalmente de un baño) y escapa a un mundo fantástico donde las cosas suelen estar mejor, aunque no tanto.

En la película, López (un genial Lorenzo Quinteros) vive desventuras similares a las de la historieta, aunque, en coincidencia con el “destape” post-dictadura militar, se les dio un tono más erótico. Es famosa la escena en la que López tiene sexo sobre una moto con la mujer de sus sueños, encarnada (nunca mejor dicho) por Katja Alemann. Acerca del final “feliz” del filme, que poco tiene que ver con lo que ocurre en la historieta, Trillo –que participó en el guión – cuenta que “teníamos otro final, pero lo que pasó es que estaba la película de Michael Douglas y Glenn Close, y el productor dijo ‘tiene que terminar reconciliándose con la mujer, porque la gente busca finales como el de Atracción Fatal’. Teníamos un desenlace que yo había escrito, donde López finalmente rompía el cascarón, la dependencia con la mujer, se las tomaba y empezaba una vida con la otra. Después de la noche de amor, López iba al baño y encontraba adentro a (su mujer) Mirtha Busnelli, vestida de Matahari. Lo defendimos, pero no hubo caso”.

 

Cabo Savino: El Tren (1989). Dirigida por Juan Carlos Abate, basada en la historieta de Gustavo Solanas y Carlos Casalla.

Para muchos, uno de los paradigmas de la historieta de militares, El Cabo Sabino (luego rebautizado Savino) comenzó a publicarse en el diario La Razón, en 1954, para luego pasar por distintas publicaciones hasta recalar en las revistas de editorial Columba. Fueron varios también los autores que se encargaron del personaje, entre los que se destaca Julio Álvarez Cao, guionista emblemático de la serie. La historia cuenta el derrotero de este soldado de fortín durante la Conquista del Desierto, en el que muchas veces transgrede las órdenes de sus superiores, para situarse en favor de los indios.

El Tren, realizada para su comercialización en video, se pensó como el primer episodio de una serie sobre el Cabo Savino, pero por problemas con Casalla -que no estaba de acuerdo con algunos aspectos del filme- debió sacarse de circulación.

Mencionaremos, por último, el cortometraje La Planicie de Yothosawa, basado en un unitario homónimo del querido Roberto Fontanarrosa, aparecido en el número 12 de Fierro. Dirigido por Hernán Vieytes, el filme describe, a la manera de un documental, la vida de los estrafalarios animales que habitan en la región.

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Lo que viene: El hombre de acero


A menudo se habla de una “época de oro” del cine hollywoodense, situandola en los años 40 y 50. Pero si empezaramos a segmentar esa “época de oro” en categorias seguramente podriamos decir que estamos atravesando la “época de oro” del cine de superhéroes.

A la multitud de títulos del sello Marvel Comics, se suman los de su competencia, es decir los de DC Comics. Sin ir mas lejos, este jueves se estrena la última parte de Batman (leer nota mas abajo) culminando una trilogía formidable.

Pero el año próximo – y los siguientes también- tendremos a los héroes disfrazados nuevamente, sin pausa, en las mejores salas y para delirio de los fans. A la esperadísima Iron Man 3, hay que sumar, nada mas ni nada menos, que a la nueva versión del superhéroe mas conocido del planeta: Superman.

El hombre de acero (Man of steel, 2013) sera el título del regreso del héroe nacido en Krypton. El director de esta superproducción es nada menos que Zack Snyder, sí, el “visionario” director de algunas de las películas mas increíbles de los últimos años. El guión lo firman David S. Goyer (que, además de guionista, es productor y director de varias pelis) y Christopher Nolan (sí, el director de la trilogía de Batman, ese mismo) que también es productor del film.

Los actores principales son: Henry Cavill (Superman/Clark Kent) -¿sufrira la maldición de interpretar a este personaje?-; Amy Adams (Lois Lane); Russell Crowe (Jor-El); Michael Shannon (General Zod); Kevin Costner (Jonathan Kent); Diane Lane (Martha Kent) y Laurence Fishburne (Perry White).

Hay enormes expectativas sobre esta película. ¿Podra Snyder recuperar a este superhéroe para el cine después del desastre que hizo Bryan Singer algunos años atrás? Paciencia.

Les dejamos el primer trailer de esta cinta. Disfrutenlo!

 

Cine: Necesitamos hablar de ese HDP



“Necesitamos hablar de ese hijo de p…”

 (a partir de la película “Tenemos que hablar de Kevin”)

 

  

Inserción de último momento

 Por una de esas mezclas entre causas y azares,

al terminar de escribir el borrador de esta nota

me entero de la matanza de Denver en pleno estreno de Batman….

  

Una de Chiche y Mauro (1)

Tenemos que hablar de Kevin en su título original es “Necesitamos hablar de Kevin”. Las resonancias de esa necesidad se pierden en la traducción, pero son las que sostienen el deslizamiento de recuerdos de la mamá de este hijo de puta.

Cuando yo era niño esa expresión se atenuaba sustituyéndola por un “hijo de mala madre”. Pero en este llamar las cosas por su nombre del título (supongamos que esto a veces resulte un poco menos imposible), no hay ninguna apreciación moral en juego sino la puntuación del lugar de Kevin, el hijo de Eva, en este discurso que resulta ser la película que filmó Lynne Ramsay, basándose en una novela que fuera escrita también por una mujer. Ese discurso tejido entre lo que la madre recuerda y lo que de eso le retorna en situaciones como la de la trompada de otra madre: “me lo tengo merecido”.

Un quesito para tentar ratones

La película puede resultar, entre otras cosas, una buena trampa para psico-especialistas. Planteada como una sucesión de recuerdos de Eva alrededor de su relación con su hijo durante los primeros dieciséis años de éste (todo lo previo al momento en que Kevin realizara la peor de sus acciones), enhebra un rosario de episodios contados desde la perspectiva materna.

El recuerdo de Eva respecto del estado de ánimo en el que estaba durante el embarazo. O el del día en que naciera Kevin…

… o el de la impotencia en la que la sumergía aquel llanto incontrolable del recién nacido (al punto de arrastrala a llevar el cochecito con el bebé berreando justo al lado de una perforadora de pavimento para, al menos por un instante, poder proteger ese órgano, que a diferencia de la boca o de los ojos, no cuenta con recursos para cerrarse por sí mismo: su oído)…

…son todos una invitación a que un oyente alimentado por cierto modo de entender el psicoanálisis termine por descerrajar el tan fatigado “Kevin no fue un niño deseado por la madre”. El mismo con el que se concluyen tantas veces las perseverantes anamnesis en las entrevistas con padres, por ejemplo.

Así también el llamado que da título a la película (2), dirigido por Eva a su marido, y la respuesta que de éste obtiene, podrían precipitar a tal “oyente psi” a decir: “la función paterna opera de modo fallido, reduplicando la impotencia materna”. Uf.

Impotencia materna que acaso, como siempre sucede con la impotencia, resulte en definitiva un poder no poder. En este caso: poder no poder matar a ese hijo. De allí lo beneficioso que es para un psicoanálisis tratar la impotencia sin poner el norte en destrabarla, en habilitar lo que se quiere poder y no se logra… sino apuntando a conmover el estatuto de dilema que suele tener ese deseo inconciente. En otros términos: problematizar el dilema disolviendo la falsa opción que se cristaliza en “o lo mato o me sigo esforzando por ser una madre civilizada”.

Juguemos a que sí

Estoy convencido de que un psicoanalista no puede decir nada, que no sea “orinar fuera del tarro”, respecto de casos como los de Eva y Kevin. Sencillamente porque ninguno de ellos le está dirigiendo la palabra… y el psicoanálisis sólo existe allí, gracias a la transferencia. Pero relatos como el protagonizado por la gran  Tilda Swinton (3) resultan un buen disparador para proponer juegos como éste: imaginemos que Eva fuera a ver a un psicoanalista y planteara que se siente culpable de las conductas de su hijo.

Como cuestión básica, al escucharla necesitaremos saber que ninguna acción de los padres es suficiente para explicar el por qué de la conducta de un hijo. Si quieren podríamos decir: “pero influyen”. Está bien, concedamos ese margen. Pero eso y decir nada… es lo mismo. Porque no sabemos en qué influye ni cómo. No sabemos qué de lo dicho/hecho por un padre o pariente es tomado por el niño ni tampoco el cómo.

Una vez corridos del lugar de querer entender con la mamá por qué Kevin “salió como salió”, lo que necesitaremos es aceptar que Eva es culpable. Claro, como enseñaba Freud: una cosa es que sea culpable y otra cosa es que sepa de qué. Es culpable porque ella así se presenta. Puesto bajo signo de interrogación el objeto de su culpa, se posibilita el camino para una consulta psicoanalítica. Eliminado de nuestra escucha el tentador “ella es culpable de lo que hizo Kevin”, necesitaremos alojar su culpa. No rechazarla ni trivializarla. Permitir que se despliegue, que se dialectice.

Es que sólo así podrá perder la culpa su función primordial: la de taponar lo que no cesa de no inscribirse. Es que mucho más desgarrador que decir “yo fui la culpable”: es encontrarse con que “nada de lo que encuentre en la historia mía con Kevin terminará de explicar este horror”.

¿Qué restará?. Un largo camino: el que acaso transforme la culpa en responsabilidad. Responsabilidad no respecto de los actos de su hijo, responsabilidad en relación a su deseo y su goce (los de ella). Responsable de sus ideales, de lo que pretendió y de lo que pudo. Lejos de juzgar el pasado, una apuesta a que aún en la tierra arrasada, Eva tenga la posibilidad de hacer sin que ninguna carta marcada decida por ella su próxima apuesta. Un largo camino. Pero en fin, ¿hay algo más importante en la vida que tomarse ese tiempo?.

Lic Guillermo Cabado,

psicoanalista

(1) Señores que suelen sostener sus programas en la televisión argentina alrededor de historias como la de Kevin. En general con la colaboración de una tropa de “especialistas psi” que despliegan sus mapas sobre “la mente criminal”.

(2) Aunque el efecto que produce en los espectadores, haga que en muchos casos también nosotros necesitemos hablar de Kevin

(3) Sugiero esta nota sobre la excelente Tilda Swinton, Eva,  que entre otras cosas, también en 2011, protagonizó un personaje conocido por todos los que amamos a Pizarnik, la condesa Báthory.

Estreno: El Caballero de la Noche asciende


Llega a los cines El Caballero de la Noche asciende (The Dark Knight Rises, 2012) y se completa la una trilogía cinematográfica mas -las dos anteriores son: Batman Inicia (Batman Begins, 2005) y El Caballero de la Noche (The Dark Knight, 2008). Christopher Nolan, director de las tres películas, cierra una etapa muy importante en su carrera y emprende nuevos proyectos aún no definidos.

Nolan – que además es coguionista y coproductor de la saga- construyo una serie de films que alejan al personaje, y a su contexto, de los Batman vistos anteriormente, tanto en el aspecto visual como en el guion, donde alcanza un tono mucho mas serio. En general tanto público como crítica defendieron y aplaudieron a este moderno Batman, llegando a endiosar el trabajo del director.

La recaudación en taquilla de las dos primeras partes fue impresionante (sobretodo la segunda) y todo hace suponer, que esta tercera y última parte va a superar esas marcas.

No podemos dejar de mencionar el trágico y lamentable episodio ocurrido en una de las funciones en EE.UU., donde un hombre mató a 12 personas e hirió a muchas mas. Seguramente, este hecho traera a la superficie la relación entre cine y violencia, y el como afecta o puede afectar a los espectadores.

Christian Bale vuelve a ponerse el traje del superhéroe para quedar definitivamente asociado al encapotado. El actor ya esta trabajando en las nuevas películas del director Terrence Malick.

También repiten sus papeles: Gary Oldman – lo veremos en Lawless y el año próximo en la remake de RoboCop-; Morgan Freeman – lo veremos en The magic of  Belle Isle y en Oblivion-; Michael Caine y Joseph Gordon-Levitt – lo veremos en Premium Rush (lo nuevo de David Koepp), Looper y Lincoln (lo último de Steven Spielberg), y como si todo esto fuese poco, prepara su debut como director que lleva por título Don Jon’s Addiction

Además podremos ver a: Matthew Modine; Anne Hathaway – la veremos en la nueva versión cinematográfica de Los miserables-; Marion Cotillard – la veremos en lo nuevo del director James Gray- y Tom Hardy – lo veremos en Lawless y en la remake de Mad Max.

Como ven, Nolan vuelve a reunir un elenco impresionante que seguramente mucho tendrá que ver en la calidad final, mas alla de los FX y el diseño de producción.

El presupuesto del film – rodado en formato IMAX- alcanza los U$S 250 millones y por lo menos va a triplicar esa cifra en la taquilla.

Sin mas, a continuación les traemos el último trailer, en HD y subtitulado, de esta superproducción. Disfrutenlo!

Sagas & Series: Juego de tronos (un juego no apto para estómagos débiles)


Bienvenidos a la sección “VS”, donde comparamos animés, películas y series con sus versiones originales, ya sean libros u otros medios. Muy probablemente se encuentren con “spoilers” a continuación, así que recomiendo leer este artículo sólo si han leído la saga de libros o visto la serie por HBO, y si son ambas cosas mejor.

En este caso hablaremos de una de las series del momento, Juego de tronos (Game Of Thrones) que tiene la peculiaridad de ser narrada como se puede apreciar en los libros y la serie de tv al estilo de la película “CRASH” del 2005 aunque en el caso de los libros personalmente seria crónicas en donde los personajes que cuentan su historia desde sus ojos y describen lo que les sucede alrededor. Su creador, George R. R. Martin – ya que escribió los libros originales – tiene, además de capacidad literaria, mucha experiencia en guiones. Esto se siente muchísimo en la serie de televisión, en la cual él actúa como productor ejecutivo. Para mí, es una prueba más de que, si el autor está involucrado íntimamente con el proyecto, la adaptación de su obra será exitosa. Como dije en artículos anteriores respecto a los animes, muchas veces las empresas hacen desastres si toman las riendas en la adaptación de una obra a la pantalla chica o al cine. Son contadas las películas o series que respetan el producto que adaptan y logran un gran éxito. Por regla general, los autores y creadores originales no están involucrados en las adaptaciones, salvo como fuente de consultas.

G R.R. Martin es un autor que, extrañamente y a pesar de tener obras literarias de alto vuelo, nunca había alcanzado el éxito comercial antes de está saga de libros. Hasta se vio obligado a trabajar como guionista en series y otros productos, para así poder ganarse el pan de cada día. Sin embargo, como diría Steve Jobs, “si se unen los puntos hacia atrás se entiende como uno llego a donde está ahora” esta experiencia previa resultó crucial para la posterior creación de la saga fantástica Canción de hielo y fuegode la cual se basa la serie Game of Thrones. La misma lleva el nombre del primer libro de la saga, que hasta ahora cuenta con 5 libros publicados y 2 en reserva a publicar (el tercer libro, Tormenta de Espada, se dividió en dos, pero se lo considera un sólo libro en nombre y título). Todos los libros se nutrieron, en mayor o menor medida, de verdaderos hechos históricos, como la Guerra de las rosas, que aconteció en Inglaterra entre 1455 y 1485. Las dos partes del ya mencionado tercer libro son las que más utilizan este conflicto como fuente de inspiración, y si uno quisiera encontrar equivalencias, podría suponer que los Stark son los York y los Lannisters los Lancaster.

Pero volvamos a Game of Thrones. Para Martin, esta saga significó su mayor éxito comercial y permitió la popularización de sus otras obras (que ya eras conocidas y respetadas, pero no populares). También permitió que David Benioff y D.B. Weiss, los creadores de la serie, apostaran por el proyecto y lograran concebir una de las mejores series del 2011, ganadora de numerosos premios, entre ellos el Emmy a la mejor serie dramática y un Globo de Oro para el actor Peter Dinklage, quien interpreta a Tyron Lannister. A pesar de haber tenido una fructífera carrera, Dinklage logró salir del anonimato finalmente con esta serie, y el hecho de que tanto el actor como el personaje sufran de enanismo posibilita una postura irónica muy bien elaborada por Dinklage. Tyron Lannister, para mi criterio, es uno de los mejores personajes de la saga, a esto se suma que es el más justo e inteligente y, sin embargo, el que más sufre las consecuencias de las acciones de todos los demás. Como dice en más de una ocasión: “Los dioses son crueles”, aunque a veces los dioses son remplazados por la simple realidad, ya que Tyron admite haber perdido su fe en la providencia o directamente ser ateo.

No voy ser un absolutista, que el autor o creador de la obra original esté involucrado en su adaptación no quiere decir que esté garantizado el éxito, sino, que el producto este mas cercano al éxito que otros que no cuenten con su participación. Pero, en tales casos, sí puede suceder que a la adaptación se le agregue nuevos detalles al original y logre mostrar nuevas facetas que no se podían plantear en el libro/os. En Game of Thrones, una de las cosas que se encargaron de puntualizar fueron las ideas y personalidades de los personajes involucrados en la narración de los libros, aunque casos como Ser  Loras y Renly Baratheon son excepciones ya que en los libros no se puntualizan su orientación sexual y en la serie de tv sí. Es más, considero que por la falta de información de estos personajes pudieron darles esa orientación sexual, también una de las razones habrá sido poder mostrar todos los matices de las situaciones diarias como lo es la homosexualidad aunque a lo largo de la serie de tv lo traten en secreto salvo por la hermana de Ser Loras que conoce el secreto y lo comparte en su momento con Renly sin ningún pudor.

Los libros (que son básicamente crónicas de distintos personajes que van relatando sus días desde sus puntos de vista)  pueden durar cronológicamente desde horas a días, en su capítulo personal y que por norma general avanzan hacia adelante a modo macro-historia, es decir el ritmo del tiempo no se detiene, puede suceder a lo sumo que simultáneamente otros eventos se estén dando en el mismo momento en que una historia es narrada pero los demás hechos quedan en sombras, ocultándonos los sucesos de los otros personajes durante la narración de turno, a su vez casi siempre la información que es entregada a este personaje (el que leemos en ese momento) con respecto a los demás es puramente especulativa por regla general -se nota especialmente cuando Arya cuenta su historia-, lo cual hace que el lector quiera saber más de otro personaje cuando no lo está leyendo. Este detalle en la serie de tv no se nota tanto, ya que es una historia que va hacia delante sin parar en ningún momento -concentrándose en los distintos personajes- y marcando su ritmo en la historia, la experiencia de Martin con respecto a los guiones se nota muy claramente ya que se respeta toda la esencia de los capítulos que corresponden y también el hecho que cuando uno imagina las escenas y secuencias mientras lee el libro es tal cual se presenta en la serie (como si el libro fuese pensado para TV cuasiliteralmente) aunque hay casos en que ciertas escenas o situaciones se modifican para darle gusto a los fanáticos, una de ellas es la escena en que Tywin Lannister esta desollando un ciervo que mata mientras Tyron entra a hablarle, esta escena visual en particular pertenece al personaje de Samwell Tarly el mejor amigo de Jon Snow en donde, si bien Tywin no dice textualmente lo que le dijo a Sam su padre, se sobrentiende el mensaje, algo que los que leímos el libro conocemos, logrando no salirse del marco consiguen que esta escena tenga una contundencia especifica hacia el nuevo espectador y a un fan que reconoce claramente la escena para que nos satisfaga.

Aparte Martin a tenido la genialidad de que todas las historias de trasfondo se repartieran en los distintos personajes obligando al lector leerse todo, hasta a veces tener que leer dos veces para ver o descubrir la historia completa, y encima con distintas voces ya que son personajes secundarios los que las narran y teniendo que hacer en algunos casos cruces de información, -para ver lo que realmente paso- ya que cada informante esta imbuido de su propio prejuicio a la hora de narrar la historia. Este es uno de los detalles que la serie de tv no toca tanto como desearían muchos, ya que la velocidad de la serie es más rápida y más atenta a los hechos inmediatos que sufren los distintos protagonistas, pero seria genial si hicieran un spin-off sobre estos temas. Y así como es débil la información a la hora del trasfondo se puede decir que se esforzaron en dar la mayor cantidad de datos posibles a los seguidores de la serie a la hora de generar una guía en internet, en su pagina oficial http://www.hbo.com/game-of-thrones/index.html (personalmente han creado un servicio excelente y que otras series seguramente utilizaran) mediante mapas online, donde tras pasar cada episodio se desglosa una información detallada de donde suceden los eventos o las posiciones de las tropas en el caso de la segunda temporada y todo esto en un mapa de Westeros (Poniente) y Essos que es el continente donde sucede la odisea de la dragón en exilio Daenerys Targeryen ( los continentes son donde suceden los hechos).

Otro detalle que hay que resaltar y ha ayudado a la serie, a mi entender, a capturar muchos televidentes no solo fue el hecho de que se trate a la magia como algo místico y olvidado -ya que se menciona que algunas armas se forjan con hechizos y demás-, sino que gran parte de los personajes reconoce que la magia ha muerto, produciendo una atmosfera mas cercana a la realidad de hoy en día en cuanto a que hay mas tecnología que magia y esto se marca muy principalmente en la primera temporada de las serie, aunque se va quebrando a lo largo de la misma, lo cual como decía antes, permitió que el televidente no lo viera como una serie de fantasía típica de las que tanto abundan hoy en día gracias a la  cultura impulsada por la saga Crepúsculo o Harry Potter por lo que el ambiente no es como estas, sino como una de estilo medieval -épica como el Señor de los anillos, pero sin tanta magia cubriendo las escenas y con crueldades más humanas-, generando un cóctel de grises en las historias a la hora de definir a los personajes que sean etiquetados de buenos o malos, porque no importa que justificaciones uno le pone a los personajes, ninguno de ellos se puede catalogar como extremadamente bueno o malo, agregándole a estas historias el dramatismo necesario y con una dosis de crueldad, sexo y violencia poca veces vista en la TV.

Pero con una exquisitez justa para que todas la puedan ver sin que le afecte en demasía, generando el resurgir  de un estilo de series que no todos están acostumbrados a ver en TV -especialmente la estadounidense-, que son las series de época, si bien hay series con éxitos a lo largo del mundo de este género que estuvieron o están en emisión (Merlín, La leyenda del buscador” the legend of the Seeker”, Spartacus, The Tudors, etc), ninguna ha tenido el éxito arrollador de está serie, es decir no se han hecho popular en la misma medida y con la misma velocidad, ni han calado tanto en la gente hasta ser considerada una posible sucesora del Señor de los anillos a la hora de las comparaciones.

Me despido dejándoles un tráiler ambientado en la segunda temporada y que resume perfectamente la esencia de la serie en general hasta el momento (confirmamos que la tercera temporada estará basada en la primera mitad del tercer libro)

Este trailer es sobre el reciente juego basado en la serie y el universo de “Cancion de hielo y fuego”.

<a rel=”author” href=”https://plus.google.com/107005891006004217533“>Maximiliano R. Esposito</a>

Estreno: El dictador


Se estrena lo nuevo de Sacha Baron Cohen. El dictador (The Dictator, 2012) es lo mas reciente del famoso y polémico comediante inglés.

Este film, con un presupuesto de U$S 65 millones, nos muestra al protagonista interpretando el papel de un dictador de orígen árabe en desopilantes situaciones por la ciudad de Nueva York.

Chistes zarpados, escatológicos, humor politicamente incorrecto, son los sellos de este humorista, que como suele suceder divide opiniones entre fans acérrimos y detractores.

El film esta dirigido por Larry Charles y acompañando a Cohen, que también es coguionista y coproductor, están: Ben Kingsley -lo veremos el año próximo en Iron Man 3 y Ender’s Game-, Megan Fox -la veremos en This is 40, lo nuevo de Judd Apatow- y Anna Faris.

A continuación, les traemos el trailer mas reciente de El dictador.

Sagas & Series: La anatomia de Greg House M.D. (Parte 2)


Advertencia: La siguiente nota contiene numerosos spoilers de la serie House.

Aquí estamos, con la segunda parte de este informe sobre los personajes de House. ¿Por qué hago este informe tan extenso? Muy simple: porque, si bien el protagonista principal es House, su obsesión por la vida de sus subalternos es muy singular. Sin importar la circunstancia o la situación del paciente o el hospital, él siempre asalta a sus protegidos con preguntas, acusaciones y sentencias. Más allá de sus experiencias o capacidades personales, House contrató a cada uno para que, juntos, puedan responder una serie de interrogantes: ¿Por qué cada uno es doctor? ¿Qué sucedió en sus vidas para que eligieran esta profesión? ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar para incorporar los conocimientos de House y alcanzar un nivel aceptable para él?

House inculca a sus seguidores con una doctrina: “Todos mienten, la única variante es sobre qué”. Este axioma, y el personaje mismo de House, han trascendido los límites de la televisión y se han diseminado por Internet. Como hemos dicho anteriormente, la relación entre House y sus subalternos, y la manera en que este primero hace responder a estos segundos sus propias preguntas, hacen acordar a la mayéutica de Sócrates. Los personajes secundarios terminan por tener un rol importantísimo, y las situaciones en que evolucionan como personas – para bien o para mal – implican un intercambio maestro-alumno constante a lo largo de la serie que involucra emociones muy fuertes.

Dr. Chris Taub (Peter Jacobson)


Fue un gran cirujano plástico, y el tercer candidato en ganar el concurso tipo Reality Show que se desarrolla durante la cuarta temporada y que sirve para armar el segundo equipo de House. Abandonó la cirugía plástica al acostarse con una de sus enfermeras en su trabajo anterior. Entonces, le dieron la opción de irse del trabajo o de confesarle a su esposa. Lo curioso de este personaje es que logra encamarse con una gran cantidad de enfermeras, a pesar de tener una esposa hermosa y fiel, y a lo largo de la temporada lidia con dos hijas, una de su enfermera y otra de su esposa. Taub es, de todos sus colegas, el más integrado al equipo, ya que se mantiene en el trabajo desde sus comienzos con House. Otros integrantes del grupo – como Trece, que misteriosamente se marcha del hospital en la séptima temporada, y Kutner, que se suicida – no logran la misma continuidad. La única vez que Taub deja de trabajar es cuando decide seguir con su carrera de cirujano. Sin embargo, más tarde, en el episodio “Teamwork”, regresa por solicitud de House.

Taub, a diferencia de los otros doctores, es el único que mantiene una relación más o menos normal con su esposa, y eso a pesar de sus infidelidades. En múltiples ocasiones, tiene conflictos con ella, y en el episodio “Open and Shut”, le pide adoptar un matrimonio abierto.

Por otro lado, Taub es, debido a su edad, considerado como el doctor más experimentado del equipo de House. Sin embargo, en el episodio “Office Politics”, se siente algo incómodo al notar la gran inteligencia de Master, que es más joven que él y que lo hace sentirse inseguro consigo mismo.

Dra. Amber Volakis (Anne Dudek)

Simplemente conocida como Amber – o, más popularmente, como la “Perra despiadada”, por House – figuró entre los cuarenta doctores que aspiraron para un cargo en el equipo de diagnóstico de House y, posteriormente, fue la novia de James Wilson hasta el momento de su muerte, siendo así la candidata que duró más tiempo en la serie sin haber ganado.

Fue una de las favoritas del equipo y de la audiencia. De ella, lo que más se conoce es su naturaleza competitiva, además de tener un apodo para nada agradable. Por muy poco, Amber casi integra el equipo de House, pero disputó la posición con Hadley y perdió. Al poco tiempo, se hizo novia de Wilson, para sorpresa de House y alegría del público. De todas formas, en más de una ocasión, el mismo House la compara consigo mismo y hasta le llega a decir a Wilson que es su “versión femenina”, por lo que no sorprende que Wilson, a su vez, se haya enamorado de ella profundamente. Tanto House como Amber emplean técnicas parecidas para obtener sus objetivos y son afectos al sarcasmo.  Además, junto con Master, Ambers es una de las pocas personas que puede llegar a competir con House en cuanto a nivel intelectual.

Durante uno de los episodios más cruciales de la serie, Ambers va a recoger a House luego de una borrachera. Mientras viajan en autobús, se produce un terrible accidente, en el que ella queda horriblemente herida mientras que House pierde su memoria. A medida que recobra sus recuerdos, House comienza a dilucidar los eventos de aquella noche. En las primeras imágenes que reflotan en su cabeza, Amber no aparece como ella misma, sino como otra persona, como una paciente anónima con alguna enfermedad. Por lo tanto, House trata de ordenar los fragmentos de su memoria, pensando que así puede ayudar a la supuesta enferma, y logra acordarse que estuvo en un bar, entre otras cosas, siempre ignorando la verdadera identidad de su acompañante. Cuando, finalmente, descubre que se trató de Ambers, House prueba todos los medios para salvarla, pero ella termina muriendo al final del episodio, lo que desemboca en un momento muy conmovedor con el Dr. Wilson, que es también la primer gran fisura en la amistad entre él y House.

Dra. Martha M. Master (Amber Tamblyn).

Es una estudiante de medicina de tercer año, contratada por la Dra. Cuddy en la séptima temporada para formar parte del equipo de House tras la misteriosa partida de Trece. Es una joven prodigio, con un magnífico expediente. Se graduó de la secundaria a los 15 años y aprovechó el tiempo libre antes de entrar a la escuela de medicina para obtener títulos en Matemática Aplicada e Historia del Arte. Pero carece de experiencia médica, por lo que House se empeña en dificultar su inclusión en el equipo.

En el episodio “Office Politics”, se deja en evidencia el profundo sentido ético de Master.  Se niega a mentir o a hacer cualquier cosa que sea incorrecta. Esta postura motiva varias confrontaciones con House.

Otra de las características de Master es su gran inteligencia, como dijimos antes. Es, probablemente, la segunda persona capaz de seguirle el ritmo a House durante los diagnósticos, y es común que él la tilde como una “Internet con pechos” o “la hija no reconocida de Einstein y Mary Poppins”. De todas formas, la relación entre ambos es conflictiva. House intenta corromper sus ideales de honestidad, pero ella responde con su inteligencia, y en el episodio “Última tentación” finalmente decide no continuar en el equipo de House.

Dra. Chi Park (Charlyne Yi)

Se incorpora al equipo de House durante la octava temporada. En ese entonces, Park es la única doctora en el equipo de House. A pesar de su timidez y de su extraño comportamiento, demuestra ser bastante inteligente en su primer caso. Logra sorprender a House con sus buenas ideas, algo que él aprecia mucho a la hora de elegir a sus protegidos/subalternos. A diferencia de los otros doctores que pasan por las manos de House, Chi no está certificada por el comité. No es una mujer muy sociable, y tiene problemas para darse cuenta de las cosas que hace o dice. Existen muchos misterios detrás de su excéntrica personalidad, que nunca se resuelven del todo, ya que participó sólo durante la última temporada.

Al principio, es muy tímida y no logra captar las metáforas de House. Es impulsiva, por lo que generalmente dice cosas sin saber que son desagradables. No tiene mucha confianza en sí misma, vive con sus padres y no parecen interesarle las relaciones románticas. Es totalmente reacia a recibir regalos o a mostrarse agradecida. No cree en los apoyos, especialmente los financieros, ya que piensa que cada uno debe esforzarse por conseguir lo que quiere, una idea que deriva de Confucio. Su pensamiento es opuesto al de la Dra. Jessica Adams, y más de una vez saltan las chispas entre ambas.

Dra. Jessica Adams (Odette Annable)

Es una doctora de la clínica de la Correcional de Nueva Jersey y uno de los personajes más misteriosos del show, ya que duró una sola temporada – la octava – y es muy dificil descubrir datos sobre su vida personal. Se encuentra con House en la cárcel, donde este último está detenido por sus delitos en la séptima temporada.

Aparece por primera vez en el episodio “Twenty Vicodin”. House va a recoger basura en la clínica donde trabaja y empieza a compartir sus ideas sobre la enfermedad del paciente que está tratando. Adams queda deslumbrada por sus conocimientos y, a pesar de no estar de acuerdo con sus opiniones, le hace caso.

En “Parents”, luego de los reiterados intentos de House de destapar algo sobre su pasado, la Dra. Adams reconoce que, cuando era adolescente, huyó de su hogar durante dos meses y, al regresar, sus padres tardaron años en superar la actitud de su hija. Sin embargo, Adams sobresalió en sus estudios de medicina, como una manera de compensar por su rebeldía. Cuando House le pregunta por qué trabaja en una prisión, ella le confiesa que quería ejercer con él.

Dra. Lisa Cuddy (Lisa Edelstein)

Fue la antigua decana del Hospital Princeton-Plainsboro y, por la tanto, la jefa superior de House a lo largo de 7 años antes de ser sustituida por Eric Foreman. Es uno de los personajes de mayor importancia en la serie, principalmente por sus eternas peleas con House. Aparece en el primer episodio de la serie y, prácticamente, su participación se sostiene en todos los siguientes. Es responsable de lo que sucede en el hospital y debe aguantar las presiones de House, algo que logra hacer con firmeza en numerosas ocasiones. Comparte una amistad con Wilson, y es quizás la única persona que puede hacerlo sin disparar celos en House.

Al inicio de la octava temporada, ella se marcha del hospital (en la vida real, la actriz renunció al show) y deja su cargo en manos del Dr. Foreman.

 Dr. Jame Wilson (Robert Sean Leonard, aunque su verdadero nombre es Robert Lawrence Leonard)

El Dr. Wilson es el jefe de oncología  en el Hospital Princeton-Plainsboro. Es el mejor y único amigo de House, y solo él se atreve a hablarle con sinceridad. Más que una amistad, parece casi una hermandad, y aunque no se trata de un vínculo sexual, su relación con House roza lo homoerótico, como se percibe en más de un episodio a lo largo de la serie y principalmente en los últimos capítulos de la octava temporada.

De todas formas, y a pesar de esta intensa amistad, Wilson y House son como el agua y el aceite. Si House es frío, Wilson es sensible. Si este primero no ayuda a nadie salvo por interés personal, Wilson es naturalmente generoso y hasta llega a donar un órgano.

Igualmente, la de ambos es una relación próspera y profunda. Wilson sólo participa en los diagnósticos cuando aparece algo que le compete a su rama o cuando se le pide participación por algún motivo. Pero, incluso cuando no participa, es gracias a sus conversaciones con House que este último se inspira y logra descifrar los enigmas que complican sus casos. La intervención de Wilson en la serie sirve para mostrar y puntualizar la faceta social de House, además de cumplir un rol parecido al de Dr. Watson en las novelas de Sherlock Holmes. Es como un ancla para House, y juntos forman un equipo muy unido, a pesar de sus personalidades opuestas. Uno define al otro, y más de un fan admitiría que, sin Wilson, no habría Dr. House.

En el segundo episodio de la octava temporada, “Transplant”, Wilson se muestra muy molesto por el estado en que House dejó la casa de Cuddy. Mientras los dos amigos trabajan en un diagnóstico, House procura recuperar la amistad de Wilson, pero éste le informa que sólo lo considera un colega. House le ruega que olvide lo sucedido y hasta lo insta a darle una piña en la cara o en los testículos – aunque no en ambos lugares, ya que eso sería excesivo -. Wilson lo ignora y lo deja solo, pero al final del capítulo entra en la oficina de House y le propina un golpe en la cara, antes de invitarlo a cenar. Así, queda reconstituida la amistad.

Finalmente, el Dr. Gregory House

Posiblemente, una de los mejores protagonistas del siglo XXI. En ocho temporadas, House siempre fue House. En una época en que los protagonistas supuestamente “políticamente incorrectos” terminan siendo realmente conservadores, House nunca se traiciona a sí mismo, lo que lo convierte en una especia de Sócrates moderno.

Genio, cínico, fiestero y sociópata, al Dr. House le ha pasado de todo. Se enamoró, vio a colegas suicidarse, perdió, ganó, fue secuestrado, fue apaleado y estuvo al filo de la muerte varias veces. Aunque nunca mutó en otra persona a raíz de estos acontecimientos, sí terminó abriéndose en toda su plenitud.

Una de las curiosidades del Dr. House es su similitud con algunos de los personajes más famosos de la literatura, como Sherlock Holmes. David Shore, el creador de House,  es un gran fanático del personaje de Arthur Conan Doyle, y el mismo Doyle se inspiró en un médico – el doctor Joseph Bell, uno de los profesores de Doyle y una figura de consulta para Scotland Yard en su momento – para darle vida a Sherlock Holmes. Las referencias de la serie al decimonónico personaje son bastante obvias. Tanto House como Holmes resuelven lo imposible y son adictos a las drogas (uno al Vicodin; el otro al opio, la cocaína y la morfina). Ambos, también, emplean la deducción para resolver sus problemas, usan un bastón y son prepotentes. House vive en el departamento 221B, el mismo número de Holmes en Baker Street. Comparten, además, una afición por la música, ya que el detective es violinista, mientras que el médico toca el piano y la guitarra. El mismo Shore admitió que el nombre de House es un “homenaje sutil” a Holmes. Además, como vimos, Wilson cumple un rol parecido al Dr. Watson, y hasta las iniciales de ambos son parecidas, o sea, “J.M.”. Según el intérprete de Wilson, Robert Sean Leonard, la figura de Watson es en realidad asumida por el equipo médico de House, pero yo no comparto esta interpretación.

 

<a rel=”author” href=”https://plus.google.com/107005891006004217533“>Maximiliano R. Esposito</a>