Scarface y la Magia de Giorgio Moroder


Saludos a todos los lectores, soy apolo, el nuevo integrante de Fanboy Cave y éste es mi primer posteo. Yo voy a ser el  encargado de hablar acerca de todo lo referido a las bandas de sonido de las peliculas y cosas relacionadas con la música dentro de las mismas. Voy a inaugurar mi incorporación con un clásico que casualmente tuvo su reestreno en las salas argentinas el 8 de marzo del corriente año. Estoy hablando nada mas y nada menos que de  Scarface la mitica película de Brian de palma estrenada alla por el año 1983. Esta película cuenta con un gran despliegue visual, un sólido guion y una excelente banda de sonido que realza y enfatiza aun mas las increíbles performances de los actores como es el caso de Al Pacino, quien tiene el rol protagónico del (ya) legendario Tony Montana. La música fue creada por nada mas y nada menos que Giorgio Moroder. Giorgio es un productor y compositor musical italiano que cambio la música disco totalmente, inovándola con el uso de sintetizadores en la década de 1970 para luego ser llamada techno. Ganó un premio Oscar por la canción “The chase”, de la película Expreso de medianoche (mejor banda sonora); en el 83, ganó otra vez por la canción “What a Feeling”, tema central de Flashdance, cantado por Irene Cara; y, en el 86, cosechó otra estatuilla de oro por su composición del tema principal de la película Top Gun, “ take my breath away”.

La banda de sonido de Scarface fue editada en 1983 bajo el mismo nombre que la película y contiene música compuesta por Giorgio exclusivamente para la película, quien además produjo todos los temas. El soundtrack salio en cd por primera vez en el 2003 y en el 2006 se relanzo pero esta vez remixado y remasterizado digitalmente lo que le da una calidad de audio actual.

La lista de temas del cd

Push It to the Limit” by Paul Engemann

“Rush Rush” by Debbie Harry

“Turn Out the Night” by Amy Holland (mal impresa como “Turn Out the Light”)

“Vamos a Bailar” by María Conchita Alonso

Tony’s Theme” by Giorgio Moroder

“She’s on Fire” by Amy Holland

Shake It Up” by Elizabeth Daily

“Dance Dance Dance” by Beth Anderson

“I’m Hot Tonight” by Elizabeth Daily

“Gina’s and Elvira’s Theme” (Music by Giorgio Moroder, performed by Helen St. John)

“Bolivia Theme”

Previamente, antes de que salga el OST en el 2003, la mitad de las canciones fueron incluidas en el  soundtrack del  videojuego  Grand Theft Auto 3. En dicho juego, el protagonista es un hombre que va por toda la ciudad robando, matando, golpeando a mujeres y hombres y escapando de la policía. Cuando el personaje roba un auto, se puede sintonizar la radio y una de las emisoras pasa canciones pertenecientes a Scarface. Al escucharlas, es inevitable notar las similitudes del protagonista con el estilo de vida de Tony Montana.

Los que sean amantes de los 80´s, el amor y la música pop 80´s van a quedar fascinados con este CD que sin duda es una joyita de colección.  Riffs pegadizos, sintetizadores ochentosos tirando melodías difícilmente escuchadas hoy en dia, temas con mucho gancho que obligan a uno a mover la cabeza si o si, y hasta un tema bien rockero como lo es “Push it to the Limit”, mezcla perfecta de rock y pop en una misma canción. Si una película se convierte en un clásico, no hay manera de que la música no este al mismo nivel, y ciertamente el trabajo de Giorgio Moroder no fue la excepción.

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Dear Esther, ampliando las fronteras de los videojuegos



Esta es la tercera parte del especial sobre videojuegos independientes y mods. Para leer la primera y segunda parte, haga click aquí y aquí.

Dear Esther apenas parece un videojuego. Surgió como un experimento académico acunado en la Universidad de Portsmouth y encabezado por Dan Pinchbeck. A través de un mod para Half-Life 2, Pinchbeck y su equipo ensayaron conceptos de fragmentación narrativa e interacción experimental. El resultado se convirtió, rápidamente, en un objeto de culto. Acto seguido, el artista y diseñador Robert Briscoe, veterano de productos más comerciales, se ofreció voluntariamente para reconstruir visualmente el mod. La renovación demoró varios años de trabajo artesanal, hasta lograr la versión que acaba de lanzarse hace poco más de un mes, y que ya ha sido motivo de disputas sobre qué, precisamente, es un videojuego.

A lo largo de sus dos horas de duración, lo único que podemos hacer en Dear Esther es caminar hacia adelante y explorar una isla deshabitada. Durante el viaje, escuchamos voces de incierta procedencia, como murmullos fantasmales. No sabemos por qué aparecen en la banda sonora ni qué las provoca. No vemos a nadie que pueda explicar el origen de las palabras. Remiten a figuras o situaciones que, intuímos, deben haber ocurrido en el pasado, antes de que arribáramos a la isla. Lo único que advertirmos con seguridad es que las voces le pertenecen a dos investigadores, y que ellos, en su momento, atravezaron el mismo camino que ahora emprendemos nosotros. No lo hicieron juntos, sino que uno precedió al otro, y el segundo, inclusive, fue motivado por los escritos del primero. Ambos, en sus breves narraciones, se remontan al siglo dieciocho, cuando todavía existía una comunidad sobre la isla, y a un personaje en particular, un pastor que terminó desdichado por su vecinos. Nuestro caminar es, entonces, multiplicado por tres. Seguimos los pasos de dos investigadores, quienes, a su vez, fueron movidos por el espíritu de un antiguo poblador. Existe la posibilidad de que uno de los investigadores/narradores sea nuestro personaje, y que nosotros interpretemos, en este caso, a uno de ellos. Pero las voces parecen tan incorpóreas que se nos alejan. No podemos concebir que alguna nos pertenezca. Y también queda algún resabio de Half-Life, donde el personaje que controlamos no emite ni una sola palabra. Nos queda un remanente de la franquicia original, que nos acostumbró a encarnar a un protagonista prácticamente mudo.

Dear Esther atenta contra las fronteras del medio. La isla que exploramos no sólo está exenta de objetos interactivos, sino que tampoco puede ser recorrida a nuestro parecer. Hay poco para descubrir más allá del único camino disponible. Para muchos, es casi como si fuera una película. No tenemos libertad para hacer otra cosa que avanzar hacia el final. No podemos tomar ninguna decisión ni modificar nuestro entorno. Eso sí, como construcción visual, la isla es fascinante, más allá de que sea o no interactiva. Basada en las islas Hébridas de la costa escocesa, es un espacio misterioso y melancólico, azotado por un clima helado, caracterizado por las formaciones rocosas que asoman en sus playas y que han enfrentado, durante siglos, la erosión constante de lluvia y marea. Tierra adentro, podemos apreciar los contornos de senderos borroneados por malezas y yuyos. La comunidad que alguna vez se asentó sobre la isla desapareció o huyó, y detrás quedaron sus huellas. Junto con los senderos, se pueden encontrar chozas abandonadas de madera podrida, objetos cotidianos inservibles y mensajes fosforescentes pintados en las paredes de las cuevas que hormiguean en las entrañas de la isla. ¿Qué significa todo esto? Dear Esther prefiere la ambigüedad a la revelación. No se trata de complicar la trama para aparentar una supuesta complejidad temática. Tampoco se trata de una búsqueda detectivesca donde hay que rastrear las pistas para desembocar en una solución. No importa resolver la incertidumbre, sino disfrutar de las emociones que despierta en nosotros lo inescrutable.

El argumento de Dear Esther se relata fragmentariamente. Las voces en off nos revelan pedazos que nunca terminan de encajar. No podemos reconstruir el rompecabezas. Pero sí adivinamos ecos, formas vagas. Hubo un accidente de tránsito. Al menos eso parece obvio. Ambos investigadores, además, parecen abocarse a su estudio de la isla como si les proporcionara una fuga de su pasado, una evasión. ¿Quién murió en aquel accidente? ¿La tal Esther del título? ¿La esposa o la novia del narrador? ¿De cual narrador? ¿Fue un accidente provocado por alcoholemia? Hay varias posibilidades. Propongo una: el más participativo de los narradores, torturado por las consecuencias de su error al volante, pretende encontrar su salvación en la isla. O mejor dicho, pretende perderse en la isla, caer en un olvido de sí mismo. El evento traumático es patente y omnipresente, y aunque no lo entendamos del todo como hecho concreto, lo comprendemos como motivador de un escape, no de una autoridad policíaca, sino de una profunda sensación de culpa. Es igualmente ineludible el vacío al que nos dirigimos, y al que, imaginamos, sucumbieron los narradores mientras huían de sus penas. En los primeros minutos de Dear Esther, nos percatamos de una antena a la distancia. Funciona como objetivo, como disparador de un movimiento sin sentido. Vamos hacia la antena porque es nuestro único punto de referencia. Sospechamos que nuestro andar físico equivale al descenso espiritual de los narradores. Caminamos hacia un destino sin saber por qué, como ellos lo hicieron, justamente para no saber, para olvidar, para borrar un pasado demasiado abrumador. Los trozos de argumento que se dejan entrever son un ruido de fondo, el contorno de algo ya muy lejos para ver con claridad.

Dear Esther no podría ser otra cosa sino un videojuego. Aunque no ofrezca mucho con qué interactuar, las ideas que desarrolla dependen de nuestra interacción. Nuestro caminar por los senderos borroneados se despliega en el espacio y el tiempo. Padecemos el peso de las horas y el cansancio del viaje porque somos nosotros quienes sufrimos la soledad. La isla se esfuma, cobra la consistencia de un sueño, se vuelve espacio mental plagado de murmullos y voces. Nos regala un terreno, un camino lineal, sobre el cual meditamos sin otra preocupación que la de contemplar la geografía que nos rodea. Y en eso sí tenemos libertad de elección: en la contemplación, en el tiempo que le dedicamos a cada mirada, a cada vista panorámica. Controlamos lo que vemos y por cuánto tiempo lo vemos. Más allá del desplazamiento físico que realizamos por la isla, el verdadero periplo es interno, reflexivo. Y el minimalismo formal del videojuego – lo poco que hay para hacer – motiva la atmósfera contemplativa, ya que no hay distracciones que nos arranquen de nuestro estupor filosófico. El diseño de la isla también ayuda: su variedad topológica; su superficie igualmente despejada y repleta de detalles; las oscuridades oníricas de sus cuevas; la promesa casi trascendental de su antena.

Algunos dirán: “Dear Esther no es más que un juego incomprensible que esconde sus flaquezas narrativas detrás de una máscara de ambigüedad que deben rellenar los usuarios”. Yo diría que no. No se trata de un significado que los jugadores le agregan al juego. Ningún jugador podrá resolver las intrigas de la isla, y la mayoría ni se interesará en lograrlo. Dear Esther comunica una idea, un sentimiento, y son los rumores poéticos los que escuchan quienes se adentran en su experiencia interactiva. La falta de claridad respecto a la trama esclarece – no oscurece – la temática del videojuego. Es esta falta que impide que la trama encuentre un anclaje específico, una anécdota precisa. De esta manera, el argumento se convierte en algo difuso, un aire, una atmósfera. O sea, un movimiento, el que nosotros abordamos por la isla, de principio a fin.

Lo que viene: Secretos de pasión


En breve se estrena Secretos de Pasión (There be Dragons, 2011), la última película del director inglés Roland Joffé, realizador de La misión (1986) o La letra escarlata (1995) entre otros films.

Secretos de Pasión, con Guión y Producción también de Joffé,  es una coproducción entre EE.UU., España y Argentina. La trama gira en torno a la figura del fundador del Opus Dei, Josemaría Escrivá.

Algunos de los actores que intervienen en este drama histórico y forman parte de un espectacular elenco son: Charlie Cox, Wes Bentley (podemos verlo en Los juegos del hambre), Dougray Scott, Unax Ugalde (lo veremos pronto en una nueva adaptación de Drácula), Olga Kurylenko, Ana Torrent, Jordi Mollà, Rodrigo Santoro (lo veremos el año próximo en 300: Battle of Artemisia), Geraldine Chaplin (la veremos en Lo imposible, la nueva película de Juan Antonio Bayona (El orfanato), Charles Dance (de la excelente serie Juego de Tronos), Lily Cole (la veremos en Blancanieves y la leyenda del cazador, una de las dos versiones de Blancanieves que se estrenan este año), Derek Jacobi, Lito Cruz (lo veremos en La revolución es un sueño eterno, otra producción de genero histórico) y Carlos Kaspar (proximamente lo veremos en el thriller Día de los Muertos). A continuación el avance de Secretos de Pasión:

Series: Game of Thrones, entrando en la segunda etapa


Ya en breve se vera la segunda temporada de Game Of Thrones basado en la saga de libros “canción de hielo y fuego”  de  George R. R. Martin y esta segunda estará basada en el segundo libro de la saga “Choque de reyes”, así que no tuve mejor idea que agasajarlos con un video de detrás de cámara de la primera temporada.

Y aquí tienen una imagen con las “CASAS” más importantes de la primera parte de la serie de televisión, junto con sus frases emblemáticas.

y la del vasallo de los Stark,  Theon Greyjoy de las Islas del Hierro

Y el video “Inside Game of Thrones” ( si el subtitulo no sale hagan click en “cc” )

<a rel=”author” href=”https://plus.google.com/107005891006004217533“>Maximiliano R. Esposito</a>

Estreno: Furia de Titanes 2


Este jueves llega la segunda parte de Furia de Titanes. En Furia de Titanes 2, vuelven a repetir sus personajes los actores ingleses: Sam Worthington (Perseo), Liam Neeson (Zeus), Ralph Fiennes (Hades). En esta oportunidad, quien esta a cargo de la dirección es Jonathan Liebesman (Battle: Los Angeles).  Recordemos que esta aventura fantástica esta basada en la película Furia de Titanes del año 1981, que a su vez se basa en el mito griego de Perseo. Se espera que esta segunda parte iguale o supere el exito obtenido por su antecesora. A continuación les dejamos el espectacular trailer de Furia de Titanes 2.

Lo nuevo de Cronenberg: Cosmópolis


El genial director canadiense David Cronenberg tiene nueva película. Se trata de la adaptación de “Cosmópolis“, la polemica novela de Don DeLillo, uno de los escritores norteamericanos mas prestigiosos de las últimas décadas.

El protagonista de esta historia lo encarna para el cine Robert Pattinson, el joven actor, estrella de la saga Crepúsculo. Pattinson espera dar un giro a su carrera cinematográfica a partir de este papel.

Acompañan a Pattinson en el elenco de este violento film: Samantha Morton, Paul Giamatti, Juliette Binoche y Mathieu Amalric entre otros.

A continuación, el primer trailer de Cosmópolis.

Series: House, la recta final de una historia diferente


HOUSE, es una de las series más excéntricas y originales de los últimos tiempos, en un mundo donde la presencia del anti-héroe se ha hecho lugar en el corazón de la gente, este héroe/anti-héroe es una demostración más de lo complicada que son los gustos de la gente. Un doctor egocéntrico, maltratador, manipulador y sobre todo un genio que sabe que lo es y lo demuestra constantemente con orgullo y  gallardía. Pero que  sin embargo, cuando un caso se le aparece interesante por no tener una explicación simple se obsesiona de tal manera que lo cambia radicalmente transformándolo en un medico sin escrúpulo que sin importar el precio o consecuencia va a curar/ salvar a su paciente, no por mero amor a la persona sino, porque no permitirá ser derrotado por una enfermedad que no puede descifrar a simple vista.

Sin embargo todo tiene un final y a mi pesar (porque me encanta la serie) el canal de televisión Fox anunció que emitirá el último capítulo de la serie HOUSE el próximo 21 de mayo, después de un capítulo retrospectivo de una hora en el que se hará un pequeño resumen de los sucesos más importantes del programa. Y aun así El pasado 8 de febrero la cadena informó que House, uno de los dramas más populares de la televisión estadounidense, concluiría al término de la octava y temporada final. Los propios productores (David Shore, Katie Jacobs y Hugh Laurie) decidieron no seguir adelante con la serie (Ya venían amagando la temporada pasada).

La cita que considero central de lo que dijeron los productores fue

“Los productores siempre imaginamos a House como una criatura enigmática; nunca sería el último en abandonar una fiesta. ¿Por qué no desaparecer antes de que la música se detenga, mientras que aún hay cierta mística en el aire?” (¿Aún así no te parece mejor irse cuando estas en la cima, como están haciendo ellos?)

Lo mas irónico de todo es los rumores en torno a la cancelación de la serie existieron desde su primera temporada, pero House se recuperó de manera excelente y se convirtió en un gran éxito de audiencia en todo el mundo.

Y aunque dije lo anterior de “irse en la cima”, también es una realidad que desde el año pasado la audiencia sufrió un severo bajón, una tendencia que se ha acentuado durante la octava temporada. La serie dio varios Emmy y Globos de Oro a Laurie, que llegó a cobrar unos 400 mil dólares por capítulo.

Solo falta 8 capítulos para terminar la temporada final el primero de estos ochos se vera el 2 de abril y el capitulo se llamara “Blowing the Whistle” (Suena el silbato), el personaje “Trece” (Olivia Wilde) reaparecerá en este tramo de despedida. El ultimo capitulo será escrito por los creadores de la serie David Shore, junto a Peter Blake y Eli Attie. (Acuérdense que Juan José Campanela escribió y dirigió varios de los capítulos de la serie y esa experiencia le sirvió para su película “El secreto de sus ojos”)

 

Próximamente habrá una extensa nota sobre esta excelente serie. Que marco una antes y un después en la medicina de TV, como lo fueron CSI, Criminal Mind, Dexter y otras series mas.

<a rel=”author” href=”https://plus.google.com/107005891006004217533“>Maximiliano R. Esposito</a>